El Clamor de MediaNoche - Ciencia y Religión


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LA GRAN EXPLOSIÓN

LOS PELIGROS DE LA EVOLUCIÓN

EL HUERTO DEÑ EDÉN



LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD


Introducción
Vivimos en una época de avances científicos y tecnológicos sin precedentes; ya sea en las comunicaciones, la astrofísica, la genética, etc. Se dice y se cree que la ciencia es la respuesta a todos los problemas mayores del mundo.
Un público muy numeroso supone que la ciencia dice la verdad, o es lo más cercano a la verdad, y que las declaraciones científicas deben creerse. Ese mismo público cree que la religión de la Biblia no es confiable, pues hay muchas declaraciones que son científicamente imposibles. La ciencia merece mucho respeto. Debemos estar agradecidos a los científicos por sus descubrimientos, muchos de los cuales han hecho y siguen haciendo posible tantos cambios para bien en la vida del hombre. La ciencia es una actividad productiva. Sí, la ciencia descubre maravillas, obtiene conocimientos que parecen increíbles, construye aparatos para trasladarse alrededor de la tierra en aproximadamente una hora, nos permite comunicarnos con nuestros padres, hijos, amigos en segundos, no importa dónde se encuentren. La ciencia ayuda a salvar muchas vidas, alivia el trabajo del hombre, y le da comodidades.
Pero, como ya lo hemos declarado, la ciencia no es todo lo que el hombre conoce o necesita, no es todo lo que al hombre lo rodea. Muchos dicen, si la ciencia es tan formidable e importante, y si da apoyo al evolucionismo, el evolucionismo debe ser verdad.
Así pues, veamos primeramente lo que es la ciencia y sus limitaciones; después veremos si podemos seguir sosteniendo que el evolucionismo debe creerse.

¿Qué entendemos por ciencia?
“Es un conjunto de conocimientos en cualquier cosa.”
“Es un cuerpo de doctrinas metódicamente formado y ordenado,
que constituye un ramo particular del saber humano”.
“Es el conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas.”
(Diccionario de la Real Academia Española)
La persona que se dedica a una o más ciencias es un científico. Los científicos estudian la naturaleza, elaboran hipótesis, la observan, la describen, experimentan con ella, la admiran, y la dan a conocer a la humanidad.
Yo hice mis estudios universitarios en la Universidad de Chile donde obtuve el título de Profesor de Estado en Biología y Química. Posteriormente obtuve un Doctorado en Biología en la Universidad de Loma Linda, California, USA.
Como científico que soy, me siento autorizado a hacer declaraciones sobre el valor y la importancia de las ciencias, así como de sus debilidades. Y eso es lo que pretendo hacer.
Me pregunto, ¿Es verdad la Ciencia?
1. La verdad es un juicio o proposición que no se puede negar
racionalmente. O sea, nuestra mente, nuestro juicio, nuestro
raciocinio no puede negar una verdad, porque la verdad se hace
evidente a la mente.
2. Otra definición dice que la verdad es la propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma, sin mutación alguna.
Es decir, lo que analizamos, vemos o decimos hoy debe ser lo mismo de lo que se dijo hace 5 mil años. Por ejemplo, decir que el sol es la estrella que da luz y calor a la tierra, es una verdad porque siempre desde que existe el hombre ha sido así.
El hombre está enfrentado a diferentes realidades.
1. La ciencia es un conjunto de conocimientos sobre
cierta realidad, la Naturaleza, llámesela astronomía, biología, botánica, física, genética, geología, matemáticas, meteorología, química, etc.
La ciencia es excelente en su descripción de las plantas, de los animales, de los seres humanos, del mundo submarino, de los minerales, de las capas geológicas, de las estrellas, con sus detalles e interrelaciones.
2. Aparte de la Naturaleza, en su estado físico, existe también la realidad Ética o Moral. Las cosas que nos rodean decimos que son buenas o malas; y también decimos que hay personas buenas o malas, justas o injustas, santas o perversas. ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? ¿Qué es la felicidad? ¿Debo ser libre?
¿Por qué tengo amor por mi esposa, mis hijos, mis amigos? ¿Por qué soy orgulloso o humilde? ¿Por qué odio o aborrezco a algunos y no a otros? ¿Cómo nace el amor? O, en que consiste la felicidad.
La ética o moral no tiene nada que ver con la ciencia, aunque el científico tiene una ética y moralidad; pero la ética es una parte de la filosofía, no de la ciencia.
El científico puede decir cómo hacer una bomba atómica, pero cuando piensa acerca de si debe o no hacer esa bomba atómica, esa declaración deja de ser científica, es ética.
3. Una tercera realidad es la evaluación estética que el hombre hace de lo que le rodea. Es decir, califica lo que le rodea como hermoso o feo, magnífico o insignificante, agradable o desagradable.
La ciencia no tiene medios de medir la belleza o fealdad de una persona. Tampoco puede decir científicamente que el pelo rubio es mejor que el castaño, el rojizo, o el negro. Toda declaración de estas cosas no es ni será nunca una declaración científica.
4. Una cuarta realidad está en lo espiritual. Unos adoran a Dios y otros lo ignoran. Nos preguntamos si existe un Dios o muchos dioses, o no hay ninguno. También queremos saber ¿por qué existimos? ¿A dónde vamos? Estudiar esta área del conocimiento es parte de la Religión y la Filosofía.

¿Cuál es la razón de que la ciencia no puede decir mucho sobre el origen de las cosas, del universo, de la tierra, de la vida, del hombre?
La respuesta se encuentra en el método que utiliza para estudiar las cosas, la naturaleza. Sus herramientas fundamentales son la observación y la experimentación; a eso le llamamos método científico. El éxito de la ciencia descansa principalmente en las situaciones que se repiten y que llevan al descubrimiento de principios; pero ¿qué puede decir sobre hechos que ocurrieron solamente una vez y que hoy no se observan?
El universo no se está creando de nuevo; la vida se transmite de una generación a la siguiente en las células, pero no hay nueva creación de vida; las cordilleras y los océanos se formaron en el tiempo pasado, pero hoy no se están creando nuevas cordilleras ni océanos. La ciencia tampoco puede responder a preguntas tales como ¿por qué fue creado el universo, la tierra, los animales, el hombre? ¿Por qué debo ser bueno? Este es un asunto filosófico, no científico.
Sin embargo, debemos recordar que la ciencia es siempre un informe del progreso en el camino de la verdad; no es la verdad absoluta, es un proceso dinámico que cambia y mejora con el tiempo, y tiene muchas restricciones o limitaciones.
Quiero ilustrar este punto con dos ejemplos:
En la entrada a las cavernas de Carlsbaad, Nuevo Méjico, USA. había, hasta 1988, un letrero que decía que tenían una edad de 260 millones de años. Esa edad fue reducida a 7-10 millones, y posteriormente a 2
millones. Hoy, ese letrero ya no existe.

Limitaciones de la Ciencia
1. Los conocimientos cambian. Cuando estudié en la universidad, los libros de biología celular tenían mucha información científica sobre la célula; sin embargo, 50 años después lo que sabemos de la célula ha cambiado, y grandemente ha aumentado. Mucho de lo que me enseñaron como verdad científica es, o una parte de la verdad o ya no es verdad. Veamos a continuación otras limitaciones que tiene la ciencia.
2. Los descubrimientos científicos no son absolutos, solo estadísticos. Nunca obtenemos toda la información. No podemos observar, medir, experimentar todo. El hombre ha estudiado solamente una parte minúscula del universo y luego generaliza, deduce.
Por ejemplo, se toman las listas de los que han fallecido en un período de 10 años y se saca un promedio de los años que vivieron; con esa información estadística obtenida siguiendo reglas científicas de trabajo, se declara que los hombres en los Estados Unidos viven 72 años, los de Rwanda 47 y los de Chile 70. ¿Es verdad? Sí, una verdad estadística, pero no absoluta.
3. Los modelos, controles, o patrones utilizados para comparar no siempre son adecuados.
Existen las unidades de peso, volumen, de longitud, de área. Cuando vamos al mercado y compramos 1Kg. de azúcar, ese kilo debe ser igual al que existe en la Unidad de Pesos y Medidas de París. Si en una carretera encontramos un letrero que dice que faltan 50 Km. hasta su destino, esos 50 Km. tienen que ser igual a los 50 Km. que haya en cualquier parte del mundo.
Pero no siempre se puede comparar científicamente porque no se utiliza bien la información, o no se conoce suficiente el fenómeno para saber qué controles utilizar.
Si queremos determinar que un futbolista es buen jugador lo comparamos con Pelé, Maradona, con Marcelo Salas, u otro que es considerado el mejor, pero este mejor no es el mejor absoluto. ¿Quién puede decir qué futbolista es el futbolista perfecto? Siempre puede haber
uno mejor.
4. La observación no siempre es idéntica a la realidad.
Mire Vd. el borde de la hoja de un libro o de un cuaderno, lo vemos recto; sin embargo si miramos ese borde en un microscopio veremos que es ondulado. En una fotografía podemos ver una rosa de color rosado, pero al microscopio se ve que hay miles de puntitos de color blanco y de color rojo, no rosado. Del mismo modo, no es lo mismo ver una montaña desde un avión que desde la base. Se observan formas, colores, y tamaños diferentes. Pensamos que los cuerpos están formados de considerable cantidad de materia, pero suponemos, por la teoría atómica, que la mayor parte de un objeto es vacío.
5. ¿Ha pensado Vd. por qué hay médicos oculistas, cardiólogos, otorrinolaringólogos, gastroenterólogos, ginecólogos, cirujanos del tórax, cirujanos del abdomen etc. No es solamente porque a uno le gusta sanar esto y al otro le gusta sanar aquello. El problema está en que no podemos estar en conocimiento de todo.
Por eso también, los padres envían sus hijos a la escuela porque ellos no pueden enseñarles todas las cosas; y allí en la escuela tenemos profesores de castellano, de historia, de matemáticas, de química, de biología, y de cuántas otras asignaturas. Y aún cuando un profesional sea especialista, tampoco conoce todo lo que corresponde a su especialidad. Así pues, cualquier científico es incompleto, y los resultados de su investigación pueden tener errores, los cuales pueden llevar a hacer una mala ciencia.
6. Cuando un científico está haciendo un estudio y debe seleccionar las personas que participarán en su estudio, o el modo de operar en ese estudio, estará influenciado por su experiencia o su falta de experiencia, por sus ideas preconcebidas, por presiones de tiempo, de trabajo, presiones de su familia, de sus colaboradores, y en algunos casos también por presiones políticas o económicas. Es decir, su investigación está sometida a prejuicios e influencias conscientes o inconscientes que pueden hacer variar sus conclusiones. 7. Hay problemas de lógica. La lógica es sólo una herramienta para ayudarnos a organizar nuestro pensamiento. El proceso lógico es circular: primero utilizamos la inducción, luego la deducción, después más datos para usar en la inducción, etc. La extrapolación, es decir la aplicación de conclusiones obtenidas en un campo del conocimiento en otro, en el proceso de lógica inductiva puede llevar a conclusiones erróneas. La extrapolación es muy utilizada en la investigación científica.
Por ejemplo: si la erosión producida por la lluvia en un lugar es de, supongamos 5 Kg. de suelo por centímetro de agua caída, pensamos que en el pasado esto fue así también, pero no se puede probar.
Una medición científica muestra que Norteamérica y Europa se están separando 2 cm. por año; como conocemos la distancia que hay entre los dos continentes, afirmamos que ellos se están separando desde hace millones de años a esa velocidad. Esta es una extrapolación imposible de probar absolutamente. ¿Quién sabe con seguridad que hace 5,000 años Norteamérica y Europa se separaban a la velocidad de 2 cm. por año? Es una suposición, una posibilidad, pero no es una verdad científica, porque no fue medida entonces por ningún científico.
La lógica inductiva analiza la evidencia y generaliza. La lógica deductiva hace suposiciones y llega a conclusiones; si la suposición es falsa, la conclusión será falsa. 8. Otra gran dificultad de la ciencia es que no puede examinar a Dios porque el método científico no es aplicable. Ya hemos dicho que la ciencia observa y experimenta, pero a Dios no se lo puede observar, ni menos está disponible para que un científico experimente con Él; tampoco lo podemos comparar con un control. El científico no puede salir y ver a Dios en el Cielo.
Todo lo que quiera conocer acerca de Dios y de sus acciones está en el campo de la teología, no de la ciencia. Los seres humanos estamos restringidos en el espacio y el tiempo; observamos solamente un pequeño segmento de la historia humana, Por consecuencia, la ciencia puede contribuir muy poco a nuestra comprensión de la teología. La ciencia no puede demostrar si Dios estaba o no influenciando la historia geológica.
9. La ciencia nunca termina. Su método es incapaz de determinar lo absoluto. Una verdad, una teoría pueden ser consideradas correctas por cierto tiempo, pero luego son cambiadas. La historia nos dice que después de muchos siglos, el sistema geocéntrico fue sustituido por el sistema heliocéntrico. 10. La ciencia no puede revelar propósitos. Ella no puede responder ¿Por qué existe el universo? ¿Por qué existe el hombre? ¿Por qué canta un ave? La ciencia dice mucho acerca de “cómo” son las cosas, pero no del por qué de las cosas, pues eso es parte de la filosofía.
11. Los animales tienen su propio lenguaje, sea corporal, vocal u otro. El hombre tiene un lenguaje corporal, uno escrito y otro oral. Pero también conocemos el lenguaje forense, técnico, militar, científico, biológico, químico, médico, teológico, filosófico, histórico. Aún más, se habla del lenguaje de las flores, del alma, y del corazón. La ciencia es uno de los verdaderos lenguajes universales, entendido en todo el globo. Pero, ningún lenguaje es “más verdadero” o “más correcto” que otro. Hay diferentes lenguajes, cada uno sirviendo su función en su dominio específico.
12. La ciencia descubre cosas maravillosas, permite fabricar instrumentos y aparatos que ayudan al médico, al ingeniero, al astrónomo, y a cualquier otra ciencia. Pero lo que no puede hacer la ciencia es transformar un ladrón en un hombre honesto, un asesino en un benefactor de la sociedad, un avaro en un filántropo, un degenerado en un ser puro, noble, santo, un malvado en un hombre o mujer bondadoso.
Tampoco puede convertir enemigos en amigos íntimos, cambiar el odio por el amor, la descortesía en cortesía.
Estas transformaciones y cambios son parte de la religión de Cristo,
Basado en lo presentado, preguntamos,

¿Es científica la Teoría de la Evolución?
Considerando las definiciones de ciencia que vimos anteriormente, obtenidas del Diccionario de la Real Academia Española, cuando dice que ciencia es “un conjunto de conocimientos en cualquier cosa”, o que “es un cuerpo de doctrinas metódicamente formado y ordenado, que constituye un ramo particular del saber humano”, no hay ninguna duda de que la Teoría de la Evolución es científica.
Pero cuando leemos la otra definición que dice que “es el conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas” debemos tener cuidado.
Acabamos de decir que la teoría de la evolución está basada en muchas suposiciones imposibles de comprobar científicamente, porque su método no lo permite.
Repetimos, ningún ser humano estuvo presente para observar el origen del universo, el origen del sistema solar, el origen de los seres vivos. Todo lo que la ciencia diga sobre cómo se originaron, sobre cuándo se originaron, sobre por qué se originaron es una SUPOSICIÓN, una conjetura, una creencia, una hipótesis. Y una suposición no es ciencia.
Los mismos científicos evolucionistas lo afirman.
El gran científico evolucionista Ernst Mayr dijo lo siguiente en un discurso presentado el año 2000.
“Darwin fundó una nueva rama de la ciencia de la vida, la biología evolutiva... La biología evolutiva, en contraste con la física y la química, es una ciencia histórica - el evolucionista intenta explicar eventos y procesos que ya han tenido lugar. Las leyes y los experimentos son técnicas inapropiadas para la explicación de tales eventos y procesos. En lugar de eso, uno construye una narración histórica, que consiste de una reconstrucción posible de un escenario particular que condujo a los eventos que uno está tratando de explicar.” (Scientific American , Julio 2000, p. 80)
¿Es filosofía la Teoría de la Evolución?
El diccionario Webster dice que filosofía es “la investigación racional de las verdades y principios de ser, conocimiento, o conducta.”
Como bien lo dice Ernst Mayr, la biología evolutiva “construye una narración histórica, que consiste de una reconstrucción posible de un escenario particular que condujo a los eventos que uno está tratando de explicar.” Ciertamente, la teoría de la evolución es filosofía, una explicación racional de conocimientos adquiridos científicamente, pero acompañada del naturalismo, un “sistema filosófico que atribuye todas las cosas a la naturaleza como primer principio.” (Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, vigésima primera edición). En otras palabras, Dios no se necesita, la naturaleza fue primera, todo evoluciona al azar, lentamente, habiendo tomado millones de años en realizarse. ¿Es verdad la Teoría de la Evolución?
La teoría de la evolución no ha podido demostrar científicamente que la evolución se ha realizado; la evolución sigue siendo una hipótesis especulativa y basada en innumerables suposiciones y extrapolaciones. Las variaciones observadas a nivel de especie es indiscutible, pero la teoría de la evolución demanda variación ilimitada.
El científico Del Ratzsch, en su libro “La Batalla de los Comienzos” dice que porque “los resultados de la ciencia son siempre tentativos, una teoría nunca puede ser confirmada conclusiva mente, o demostrada que es falsa sobre la base de datos empíricos.” (Ratzsch p. 122.) Y agrega, “La ciencia es hecha por seres humanos y está limitada por conceptos humanos, hechos humanos, modelos de razonamiento humanos disponibles, comprensiones y explicaciones moldeadas por los humanos, por modelos humanos estructurados de lo que el mundo debe ser”. (Id. p. 129.) Insistimos, la teoría de la evolución no es pura ciencia, es ciencia y filosofía; tampoco es verdad porque ninguna teoría puede ser confirmada
conclusivamente, o demostrada sobre la base de datos empíricos. La verdad es algo que no cambia. La teoría de la evolución ha cambiado mucho desde que Darwin escribió su libro hace casi 150 años, y... sigue cambiando. Por lo tanto, podemos decir con base firme, que la teoría de la evolución no es verdad.

La pregunta viene ahora para el Creacionismo,
¿Es verdad el Creacionismo?

Según el Diccionario de la Lengua Española, el Creacionismo es una teoría. De acuerdo a lo que acabamos de decir, si es teoría, el Creacionismo no es verdad, al menos “verdad científica”, porque no se puede demostrar científicamente.
Asimismo, el mismo diccionario dice que el Creacionismo, tal como es visto por la biología, es una doctrina, la cual no puede admitirse porque requiere a un Creador que crea las especies.
Pero, de acuerdo al mismo diccionario, una doctrina es un “conjunto de ideas u opiniones religiosas, filosóficas, políticas, etc., sustentadas por una persona o grupo.” Y ese grupo existe, el cual considera al Creacionismo como verdad.
La ciencia trata con una parte de la realidad. La filosofía y la religión se encargan de la otra parte. La ciencia no puede hablar en nombre de la filosofía o de la religión diciendo que no hay Dios, que no hubo creación.
Se cuenta la historia de un hombre que fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Como es costumbre en estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas. De pronto, tocaron el tema de Dios. El barbero dijo: Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice. - Pero, ¿por qué dice usted eso? - pregunta el cliente. - Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O... dígame, acaso si Dios existiera, ¿habría tantos enfermos? ¿Habría niños abandonados?
Si Dios existiera, no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Recién abandonaba la barbería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.
Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero. - ¿Sabe una cosa? Los barberos no existen. - ¿Cómo que no existen? -pregunta el barbero- Si aquí estoy yo y soy barbero. - ¡No! -dijo el cliente- no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle. - Ah, los barberos si existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mi. - ¡Exacto! -dijo el cliente- Ese es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.
¿Por qué creo que el Creacionismo es verdad? 1. No hay artista humano capaz de producir, o siquiera imitar, el arte visto en la naturaleza, sea éste en las infinitas variedades de formas como en las de colores. Las bellezas naturales son infinitas. El universo y nuestra Tierra requieren de un Artista aún no visto, aún no reconocido.
2. En la naturaleza hay orden, y si hay orden es porque hay leyes, y si hay leyes, hay un Legislador. Las galaxias y las estrellas; la atmósfera, los océanos y la tierra; el átomo y la célula todos funcionan siguiendo leyes bien determinadas, leyes que los científicos han descubierto. La naturaleza tiene propiedades matemáticas; muchas leyes pueden expresarse mediante fórmulas y ecuaciones matemáticas. Por lo tanto un Matemático, un Ingeniero, un Arquitecto debe haber calculado el tamaño, el peso, la densidad, la velocidad de cada objeto que está incluido en el universo. 3. La complejidad bioquímica de microbios, plantas, animales, hombre es tal que sugiere que el azar y la casualidad no son suficiente como para formar lo que la naturaleza exhibe. La naturaleza requiere una Inteligencia, inteligencia que el azar y la casualidad no tienen.
4. El equilibrio ecológico tan magnífico, donde se observa propósito y armonía en cada cosa de la Naturaleza apuntan a un Creador, Diseñador, un Planificador, un Ser muy superior a todos los seres humanos.
5. Creo que el creacionismo es verdad porque está declarado en la Biblia que el universo, la tierra y todo lo que en ella hay fue creado.

Podemos confiar absolutamente en la Biblia porque: - sus declaraciones son universales, no cambian. - ha predicho la historia futura de pueblos y personajes y se ha cumplido lo que dice.
- la arqueología ha confirmado sus declaraciones sobre pueblos, culturas, regiones geográficas, y otros. Una persona quiso demostrar científicamente que la Biblia no era verdad y terminó escribiendo un libro titulado “Y la Biblia tenía razón”.
- La Biblia es la fuente de donde se han originado las leyes morales y sociales, leyes que cuando cumplidas traen armonía, paz y felicidad a los que las obedecen.
Es posible que Vd. tenga hijos en una escuela, un colegio, una universidad; o quizás Vd. mismo está estudiando en alguna institución educativa. ¿Se ha preguntado si en esas instituciones del saber le están enseñando la verdad? Si Vd. no se instruye en lo que es verdad ¿para qué se instruye? Todo lo que es falso pasa y desaparece, la verdad permanece para siempre. Una escritora ha declarado: “La ciencia abre nuevas maravillas a nuestra vista; se remonta alto, y explora nuevas profundidades; pero de su búsqueda no trae nada que esté en conflicto con la divina revelación”. (Patriarcas y Profetas. p.108) CONCLUSIÓN
No hay prueba científica que demuestre cómo se originaron el universo, la tierra, los seres vivos. Tanto el evolucionista como el creacionista deben creer que eso fue. Ambos tienen que tener fe.
El creacionista tiene fe en lo que la Biblia dice y las evidencias maravillosas de la Naturaleza que apuntan a un Legislador, Ingeniero y Artista.
El evolucionista tiene fe en sus suposiciones, deducciones y extrapolaciones.

La Biblia dice en Hebreos 11:3

“POR LA FE COMPRENDEMOS QUE EL UNIVERSO
FUÉ HECHO POR LA PALABRA DE DIOS, DE MODO
QUE LO QUE SE VE FUE HECHO DE LO QUE NO SE
VEÍA”.
Aunque no lo quiera, el evolucionista está
obligado a tener fe en lo que no puede
observar ni experimentar, y la fe queda fuera
del campo de las ciencias.

UN UNIVERSO MARAVILLOSO

Hoy comenzamos un viaje destinado a ver las Maravillas y Misterios de la Naturaleza. Usted se preguntará ¿Por qué este título?
Creo que la principal razón es que la Naturaleza toda, y los libros que el hombre ha escrito están llenos de información, de tanta información que muchas de las maravillas que nos rodean están escondidas para la mayoría de nosotros.
Personalmente, me alegro, me gozo, me deleito ante tanta sabiduría, conocimiento, arte, belleza y perfección, y no quiero gozar solo lo que ha sido dado a toda la humanidad.
Soy profesor de biología, y he pasado la vida mirando a las plantas y a los animales, a la tierra y a las montañas, al sol y a las estrellas, y todo esto y mucho más me ha fascinado, y quiero que Vd. también goce de lo que la Naturaleza nos ofrece.
La más sublime belleza se encuentra en las obras naturales, y quiero que caminemos juntos por un jardín, puede ser también un huerto de árboles frutales o una huerta de verduras; quizás un bosque, una pradera, un matorral, un valle o una montaña, un río, un lago o la playa del mar.
Un jardín es símbolo de flores, perfumes y colores; de hierbas, arbustos y árboles; un lugar de encuentro para enamorados, esposos, y familias.
El sabio Salomón escribía de su amada: “Delicioso es el aroma de tus perfumes, y tu nombre, perfume derramado. ¡Por eso las jóvenes te aman!”.
“Jardín cerrado eres,…esposa mía…nardo y azafrán, caña aromática y canela, árboles de incienso y de mirra, áloes y las más aromáticas especias.” (Cantares 1:3; 4:12)
Cuántos más en este mundo se habrán inspirado y se están inspirando y gozando con los perfumes que brotan de un jardín. Visitemos o recordemos las flores del dafne que inunda el aire invernal con su fragancia, o una magnolia de flor pequeña, pero muy olorosa, o las rosas y violetas con sus olores suaves y delicados, así como también la lavanda con su exquisito olor, o del dulce perfume de las flores de acacia, y la incomparable fragancia de los azahares.
Y ¿qué diremos de aquéllas plantas que secretan sus aromas de sus hojas o tallos como son los de la menta, el poleo, el alcanfor, el eucalipto y la canela?
Sintamos juntos, aunque sea en nuestros recuerdos, el sabor de las manzanas, ciruelas, uvas, duraznos, damascos, fresas, frambuesas, melones, y los que Vd. quiera. No solamente sus colores, o sus sabores le incita a comerlos, sino también sus aromas cautivantes.
Pero, la belleza se encuentra también en el sonido de las ondas del mar. Pablo Neruda, poeta y escritor chileno se inspiraba en su casa de Isla Negra, contemplando el mar, oyendo el cantar del agua al arrastrarse por las arenas de la playa o al chocar sobre las rocas.
Hay hermosura también en el canto de las aves, sean estos del zorzal, del ruiseñor o de las alondras. Y, aún es hermoso el croar de un sapo, que para algunos pudiera ser feo y repulsivo. Uno de los conciertos que más me ha impresionado fue el que escuché en Jamaica, en una noche oscura, junto a una plantación de bananas; hace ya 30 años. No lo tengo grabado ni en CD, ni DVD, sino en mi mente; era un concierto de miles de sapitos que viven y se desarrollan en el agua acumulada en la base de las hojas de bananas. Fue algo impresionante, hermoso, sublime. Pero la belleza se revela también en los colores de las aves, de las flores, de los insectos; No lo son menos los colores de lagartos que combinan el verde, el azul, el amarillo, el rojo y el marrón en tonos inimaginables.
Esta es una faceta del mundo maravilloso en que vivimos. Algunos opinan que todo esto se originó por casualidad, por sí solo. A mí me parece imposible. Creo que Alguien debe haberlo planeado así, para nuestro deleite y provecho.
Hay belleza en la naturaleza, en las formas y perfumes, en los sonidos, en la música y el canto, y en los sabores. Asimismo, las puestas de sol y el arco-iris son espectáculos que casi todos hemos observado y nos hemos deleitado mucho. Aunque el arco-iris no cambia, más que el lugar en que se presenta en el cielo, las puestas de sol son todas diferentes, me he gozado en la contemplación de muchas de ellas, y cada vez que puedo, dedico unos minutos viendo como el color del cielo y de las nubes cambia paulatinamente. Y agradezco al Creador de todo porque la vida no es sólo trabajo sino también alegría y belleza que llenan el espíritu.
Los cristales de nieve, las rocas, los diamantes, y las gemas, son dignos de contemplar. Cada vez que usted pueda, ya sea en un museo, en un local comercial de piedras preciosas, entre y deléitese al ver las bellezas incomparables de la Naturaleza, y del arte del hombre.
Y si se encuentra donde cae nieve, salga a recoger copos de nieve en un terciopelo negro u oscuro y mire directamente a los cristales de nieve, que no son más grandes que un par de milímetros, o mírelos con lupa o microscopio. Se maravillará al comprender que cada cristal de nieve es único, así como Vd. también lo es. No hay dos cristales de nieve iguales, así como no hay dos personas iguales. ¿No le parece maravilloso?
La belleza también se encuentra en los saltos y cataratas, no importa si son pequeños como el Salto del río Laja en la octava región de Chile, y de los miles de otros que descienden de la Cordillera de Los Andes o de tantas otras cordilleras en todos los continentes.
O de cataratas como las del Iguazú en el punto en que se unen Argentina, Brasil y Paraguay, o las del río Niágara entreteniendo el oído y la vista de los habitantes del Canadá y de los Estados Unidos y de los millares, quizá millones de turistas que las visitan cada año. Espectaculares son también las cataratas Victoria en África.
La contemplación de pequeños hilos de agua, saltando sobre las rocas, entre hierbas, flores, musgos y helechos, donde vuelan libélulas azules, verdes o grises es un grande y bello espectáculo; como lo son también el fluir de arroyos, riachuelos y ríos.
Y la magnificencia de ríos como el Amazonas en Sudamérica, el Mississippi en Norteamérica, el Nilo en África, el Danubio en Europa, o el Amarillo en China, es incomparable.
Elegancia y gracia se encuentra en las formas y simetría de los animales, plantas, flores, polen, y gemas, y en los cristales de carbón y cuantos otros minerales; en las magníficas cordilleras, lagos, volcanes, sabanas, y playas.
Las alas de las mariposas presentan algunos diseños de los más espectaculares de la naturaleza donde se combinan la forma, los colores, la simetría. En este libro sobre las maravillas y misterios de la naturaleza haremos del estudio de la simetría y diseños un aspecto importante.
Podemos decir lo mismo de las flores y de las aves, de los delicados exoesqueletos de lo radiolarios y de las algas diatomeas; de las maravillosas orquídeas, de las muchas especies de aves, de sus conductas y características, así como también hablaremos de los diminutos protozoos, y tantas cosas más.
El vuelo de un colibrí, de un albatros, de un cóndor, de una tórtola, de un pelícano y de un flamenco; el vuelo de los insectos, y también de los murciélagos serán motivo de contemplación y estudio en nuestro programa. Los seres que vuelan son admirables, extraordinarios, sorprendentes.
Belleza, hermosura, magnificencia, todo eso y mucho más. ¿Surgidas por casualidad? No lo creo, nadie ha visto aparecer la belleza por casualidad.
Usted ya ha leído de las bellezas que se encuentran en la Naturaleza, sea esta presentada a nuestros sentidos por sus perfumes, sus sonidos, sus colores, sus formas y diseños, sus tamaños, su simetría.
Mauricio Meterlinck, reflexionando en la eficiente organización de las colonias de abejas y termitas, preguntó: “¿Qué es lo que gobierna aquí? ¿Qué es lo que envía órdenes, prevé el futuro, elabora planes y preserva el equilibrio, administra y condena a muerte?
El sabio Salomón, profundo investigador de la naturaleza escribió:
“Mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos y sé sabio: Ella sin tener capitán, gobernador ni señor, prepara en el verano su comida, recoge en el tiempo de la siega su sustento.” Proverbios 6:6
Un bebé de cualquier animal es el resultado de un proceso maravilloso en que se unen el misterio, la complejidad, la belleza, la perfección, el orden, la armonía; no importa si éste es un cabrito, un pollito, un monito... o un bebé humano, la belleza es fantástica. Y aún no hemos mencionado nada de las bellezas del universo, de las leyes que lo rigen, de la precisión de los movimientos de los planetas, cometas, estrellas y galaxias. De la multitud de ellos, que se mueven en el espacio a velocidades fantásticas, y a distancias inverosímiles. De los múltiples colores de estrellas, nebulosas y galaxias. De los anillos de saturno y de la Tierra que nos cobija. De los hoyos negros que tragan todo lo que se les acerque.
Nadie discute de la existencia de maravillas, belleza y misterios en la Naturaleza, ni científicos, ni teólogos, ni filósofos, menos el hombre común. ¿Se ha preguntado usted desde cuándo existen todas esas maravillas? ¿O han existido desde la eternidad? ¿Surgieron por casualidad o Alguien las creó?
Que el universo está hecho de materia y de energía es evidente. Sin embargo, para algunos el universo es eterno, siempre ha existido; otros dicen que resultó de una gran explosión, el Big Bang; otros creen que el eterno es Dios, no el universo. Unos piensan que la materia física y la energía del universo se originaron por causas naturales, no así para otros que creen que Dios creó la materia y la energía del universo. (Génesis 1:1, Hebreos 1:2; 11:3) Algunos opinan que el universo tendrá su fin, mientras otros creen que nunca acabará. (Daniel 7:14; 12:2,3; 1 Pedro 5:10,11) Muchos suponen que la vida, y por lo tanto los seres vivos se originaron espontáneamente, unos cuantos están convencidos de que los seres vivos fueron creados por un Ser Supremo, llámeselo Dios, Alá, Creador, Jehová o con otro nombre; Todo el mundo está de acuerdo que el universo no es estático, que el
Universo cambia. Las diferencias que existen se refieren a la magnitud y tiempo del cambio; ¿fue rápido? ¿Ha tomado millones de años? Todo fue hecho en un período de una semana parecen decir los capítulos 1 al 3, del libro de Génesis.
Algunos sugieren que los cambios en los seres vivos no tienen límite, y que todos los seres vivos han surgido de una o unas pocas formas originales. Otros limitan los cambios.

EDAD DE LA TIERRA
Métodos de cálculo

¿Qué día del año es su cumpleaños? ¿5 de enero, 21 de julio, 18 de diciembre?
¿Cuántos años cumplió? ¿5, 12, 18, 30, 50, 80, 100, 105 años?
¿Cómo sabe usted que tiene esa edad? ¿Porque sus padres se lo dijeron, o porque tiene el certificado de nacimiento que lo atestigua?
¿Se ha preguntado alguna Vd. alguna vez qué día es el cumpleaños de la Tierra? ¿Cuántos años cumplió? ¿Cómo puede saber que es así?
En esta ocasión trataremos de responder a esas interrogantes.
Primeramente, ni la ciencia ni la Biblia tienen un certificado de nacimiento que atestigüe la fecha exacta del nacimiento de la Tierra. Por lo tanto tampoco podemos resolver este asunto recurriendo a la historia.
La Biblia da la siguiente información:
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1)
Eso es todo, la creación de la Tierra fue en el principio, y punto.
Dios la creó. La Ciencia, utilizando diversos métodos científicos, dice que tiene millones de años.
Entonces, ¿fue en el principio como dice la Biblia, o hace unos 6 a 10 mil años como dicen muchos creacionistas; o fue hace millones de años como dicen otros creacionistas y todos los evolucionistas?
Todos los métodos científicos llegan a la conclusión de que la Tierra tiene millones de años, aunque la cantidad de millones de años varía según el método. Ellos son los siguientes:

1. Contenido mineral del agua del mar.
Se podría calcular la edad de los océanos, y por tanto la edad de la
tierra, si se conociera la velocidad con que los ríos más grandes depositan sales en los océanos, y la cantidad de sal existente en los mares.
En 1898, los cálculos científicos dieron una edad de entre 80 y 90
millones de años. En 1940, nuevos cálculos basados en datos más
recientes, aumentaron la edad a entre 150 y 250 millones de años.
Posteriormente, el geofísico Arthur Holmes, sobre la base de la
salinidad de los océanos, sugirió una edad para la Tierra de entre 1 y 7 mil millones de años.
Los cálculos realizados aún podrían ser diferentes:
a. si supiéramos si los océanos eran o no salados al formarse.
b. o si conociéramos la acción del agua, del viento, u otros agentes naturales sobre las rocas.
Infelizmente, no hay registros a los cuales acudir, y cualquier suposición es posible, quitando así validez al resultado obtenido. Aprovecho de destacar con estas informaciones, lo que dije
anteriormente, que los conocimientos científicos cambian a causa de mayores conocimientos y a las nuevas técnicas e instrumentos utilizados, y por lo tanto las conclusiones de la ciencia son siempre parciales.

2. Un segundo método se basa en el desgaste, destrucción, o desintegración de las rocas ígneas. Este método se basa en la suposición de que todas las rocas sedimentarias han sido producidas por erosión de rocas ígneas. Entendemos por rocas sedimentarias aquellas que son formadas por la erosión de otras rocas; están formadas por fragmentos derivados por el transporte, generalmente por el agua, o por precipitación de una solución. Una roca ígnea es aquélla que está formada por el enfriamiento de material volcánico, como por ejemplo, lava y granito. Considerando las velocidades actuales de erosión, los datos son extrapolados, es decir, se supone que en el pasado las velocidades de erosión fueron las mismas siempre, y se llega a la conclusión de que la edad de la tierra es de entre 400 millones y 3 mil millones de años. Preguntamos, ¿qué científico puede probar que lo mismo que hoy sucede sucedió en el pasado?

3. Un tercer método para calcular la edad de la Tierra se basa en determinar cuánto tiempo demoró el enfriamiento de la Tierra por radiación. Nuevamente tenemos un cálculo basado en una suposición, de que la Tierra en el pasado fue un material fundido, muy caliente. Fue William Thompson, quien más tarde llegó a ser Lord Kelvin, quien en 1862 calculó que el enfriamiento de la Tierra desde su estado fundido hasta la actual temperatura tomó entre 20 y 400 millones de años. Treinta y cinco años después, en 1897 sus nuevos cálculos fueron de entre 20 y 40 millones de años, una reducción de 10 veces su cálculo anterior. En 1947, 50 años después de los cálculos de Thompson, el geofísico Arthur Holmes, basado en la contribución del posible calor disponible en materiales radiactivos, calculó que el tiempo de enfriamiento fue de entre 2 y 4 mil millones de años. Podría ser que en el siglo 21 en que vivimos ahora, con mayores conocimientos, nuevas cifras pueden resultar.
4. El último método que mencionaremos es el radiométrico.
Se basa en la suposición de que hay minerales resultantes de las transformaciones radiactivas, por ejemplo mineral de uranio que se transforma en plomo, o mineral de potasio transformado en argón.
La ciencia dice que en el momento en que ese mineral radiactivo fue
depositado en su posición actual, el “reloj” radiactivo fue “puesto en cero”. ¿Qué significa poner en 0 el reloj radiactivo? Simplemente que, cuando el mineral fue depositado o formado, todas las transformaciones radiactivas previas fueron removidas. De esta forma, si se encuentran restos de un animal en ese mineral, el animal es tan viejo como la edad radio-métrica del mineral. Tales cálculos indican que muchas rocas han existido por más de 1000 millones de años. Desafortunadamente, estudios basados en plantas enterradas en material volcánico reciente, en Nueva Zelanda, arrojan una edad de 465 mil años para el material volcánico, y de 225 años para las plantas. Esto contradice la suposición, lo que le quita validez a la fecha indicada. Otros ejemplos han demostrado que sedimentos radiactivos transportados por cientos de kilómetros, no han cambiado su edad radio-métrica, como supone el método radiactivo. Por lo tanto, el método utilizado no es confiable. (Brown, June 1982)

Declaraciones bíblicas
Revisemos ahora algunas declaraciones bíblicas que hacen suponer que la Tierra tiene millones de años.
1. Basados en la declaración de Génesis 1:1 donde se dice: “en el principio Dios creó los cielos y la tierra”, y en Génesis 1:2 donde se declara que “la tierra estaba sin forma y vacía”.
La palabra estaba es una expresión de un pasado, y por ello, algunos creacionistas piensan que la tierra pudo haber sido creada hace millones de años y que durante la semana de la creación presentada en el capítulo 1 y 2 de Génesis se organizó la tierra para permitir el desarrollo de todos los seres vivos. De esta forma se explicaría que los métodos radiactivos y otros, dan para la tierra tantos millones de años.
2. La declaración encontrada en el libro de Job 28:4 y 7 está
sugiriendo que había seres creados antes de la creación de la Tierra, y que ésta fue posterior a la creación de otros mundos. Leámosla: “¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra…cuando las estrellas del alba alababan y se regocijaban todos los hijos de Dios”?
Hoy en día muchos creacionistas aceptan que cada día pudo haber
sido un período de millones de años en el cual se estuvo llevando a cabo lentamente la evolución. Esto ha resultado en hacer aparecer los primeros capítulos del Génesis como mitos, metáforas, leyendas, fábulas, o ficción.
Ante estas declaraciones, ¿podríamos decir que los días de la
creación son millones de años? El relato bíblico de la Creación registrado en Génesis 1 donde se señala día por día los actos de la creación de Dios, ha sido cuestionado basado en los cálculos ya mencionados.

Sin embargo, el relato bíblico no da lugar a una creación en millones de años por las razones siguientes:
1. La palabra hebrea traducida por día (yom) casi siempre es una referencia a un día de 24 horas cuando es precedida por un numeral, o sea: primer día, segundo día, etc. Al final de cada día de la creación se dice en el libro de Génesis: “Y fue la tarde y la mañana día segundo, el día tercero, etc.”; esta expresión no tendría ningún significado si fueran largos períodos de tiempo.
2. El día que Dios descansó fue el séptimo día, y fue establecido como un recuerdo de Su obra creadora, así lo dice la Biblia en el libro de Éxodo 20:9-12. Si no fuera un día literal, el sábado perdería su significado. Tampoco podríamos imaginarnos que Dios hubiera estado descansando por millones de años.
3. Como corolario a esto, ¿cómo podríamos explicar el ciclo semanal? ¿Dónde se originó la semana? Esto lo estudiaremos más adelante.
4. Los escritores bíblicos se refirieron a la semana de la creación y a los días de la creación como obras de creación instantánea.
En Salmos 33:9 se lee “Porque él dijo y fue hecho; El mandó, y existió”.
5. Las plantas fueron creadas el tercer día, el sol el cuarto día. Nos preguntamos, si fueran millones de años, ¿podría una planta haber sobrevivido sin sol? Imposible. Concluimos diciendo que los días de la creación descritos en la Biblia son días de 24 horas, tal como nosotros los conocemos hoy.
¿Por qué muchos creacionistas insisten en que la Tierra no tiene sino unos 6 a 10 mil años?
La razón está en el uso del método cronológico, es decir, un estudio de las genealogías registradas en la Biblia, desde el primer hombre, Adán, hasta el nacimiento de Cristo, hace unos 2 mil años.
Las edades de los patriarcas y sus descendientes están indicadas, así como la fecha cuando ocurrió el diluvio. También la Biblia indica los años que vivió el pueblo de Israel en Egipto, los años que pasaron entre el momento del Éxodo, y la construcción del Templo de Salomón. Los registros históricos completan el cuadro al dar la fecha en que Salomón comenzó a construir su Templo.
Lamentablemente, los manuscritos de la Biblia tienen diferencias en fechas y edades, dando diferentes edades de la tierra; sin embargo, sería siempre menos de 10 mil años.
Calculados hasta el año 2000 DC., el texto masorético da una edad de 6,179 años; el texto samaritano de 6,420 años; y la Septuaginta, permite una edad de 7,665 años. (Coffin, p. 287-293) Preguntamos nuevamente: ¿Qué edad tiene la Tierra? Los métodos utilizados en las investigaciones científicas le dan a la Tierra una edad de millones de años, pero, están basados en suposiciones imposibles de comprobar. El método cronológico utilizado por los teólogos da una edad de entre 6 y 8 mil años.
Para ambas conclusiones hay que tener fe.
Sin embargo, debemos declarar que hay algunas evidencias que sugieren que la vida en la Tierra es de solo unos miles de años:
1. Los estudios arqueológicos dan a la cultura humana una existencia de solo miles de años.
2. Los fósiles existentes casi siempre son reconocidos como pertenecientes a los grupos taxonómicos conocidos actualmente, es decir que no ha habido cambios enormes entre las especies que ahora viven y las que vivieron.
3. Los fósiles vivientes son ejemplos de ello. Un fósil viviente es el resto de un animal o planta que existió en el pasado, pero que, aunque han pasado miles o millones de años según la teoría evolucionista, no han sufrido mayores cambios y son muy semejantes a los animales y plantas que hoy existen.
Como ilustración solamente mencionemos el árbol Gingo
biloba cuyos restos fósiles son del Mesozoico, lo cual sería de unos
70 millones de años. Nunca después se ha encontrado este fósil, pero
hoy existe tal cual. No ha evolucionado.

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